A lo largo de trabajar en esta empresa en los últimos 10 años esta ha sido otra de las preguntas más frecuentes y difíciles de responder en el ejercicio de la profesión.  Es difícil principalmente porque requiere una sinceridad completa de la persona/s a quienes queremos ayudar.  La primera reunión es siempre desafiante porque es casi como una primera consulta con el medico de temas íntimos. He escrito varios artículos comparando la Educación Sexual con la Educación Financiera, en razón que la similitud principal está en que tanto en temas de dinero como en temas de sexualidad, la mejor para encaminar todo a buen puerto y realizar las mejores curaciones se dan solamente cuando el paciente cuenta al médico el detalle completo de sus incomodidades y objetivos.

Habiendo dicho esto, lo primero que una persona que desea salir de una situación  de muchas deudas (muchas tarjetas, muchos pagos mínimos o muchas cuotas que se fueron acumulando),  es dedicar un tiempo para ir al “medico”, (su asesor financiero de confianza) y trabajar durante mínimamente 2 horas en detallar juntos (si es un pareja, ideal que estén ambas partes), todos los gastos mensuales en que incurren en forma regular (incluyendo las cuotas o pagos mínimos actuales), así como los gastos esporádicos.    Similarmente,  en otra hoja, detallar los ingresos (sueldos, extras) que recibe en forma individual o como pareja en caso que se administre juntos el dinero y juntos deseen salir de la situación. En una tercera hoja final, procedemos a detallar todo lo que debemos a Cooperativas, Financieras, Bancos, Casas de Electrodomésticos, Casas de Crédito, Asociaciones de Empleados y –ojala aun no- a Prestamistas Personales.

Con esa información completa (equivalentes a un análisis de sangre, electrocardiograma y radiografía) ya se pueden empezar a buscar los caminos alternativos de solución. Imposible pensar cualquier solución sin hacer este trabajo.  Si alguien le ofrece dinero para saldar urgente alguna cuota atrasada, en lo posible no tome ninguna deuda nueva hasta sacar esta foto completa de todo lo que se debe, todo lo se gasta como familia o a título personal, y todo lo que ganamos en salarios u otros extras que tengamos.     A partir de aquí, el siguiente dato clave para buscar una solución es estar seguros que aún no estamos en los registros de la empresa Informconf. (no es ninguna publicidad a esta empresa, simplemente es lo que la mayoría usa y prácticamente ya es un verbo en Paraguay).  Si aún no “estamos” en Informconf,  estamos súper a tiempo de realizar una re-estructuración buscando “unificar” en un solo préstamo todas las deudas vigentes de tarjetas o prestamos, cuyos pagos mínimos y cuotas de plazos cortos siempre resultan mayores que tomar una única deuda con una única cuota a largo plazo, se puede mejorar muchísimo y lo hemos logrado en muchas ocasiones.

Para hacer esto la clave es tomar suma conciencia que debemos cancelar las tarjetas de crédito o eventualmente dejar solamente una para casos de emergencia de salud o similar.    Existen entidades financieras que se especializan en comprar deudas y re-estructurarlas.  La clave para que esto sea más sencillo es que aún no estemos registrando retrasos muy graves que nos hayan llevado a figurar en Informconf como morosos.  En caso que ya estemos ahí, el camino se hace más difícil aunque no es imposible, en razón que se debe recurrir a otras entidades más especializadas o idealmente a familiares/amigos con capacidad y voluntad de dar este apoyo, en muchos casos las propias empresas para las que uno trabaja –si Usted es un buen funcionario- tienen planes de apoyo interno para ayudar y retener a los buenos funcionarios a salir de situaciones como estas. No deje de pensar tampoco en la posibilidad de un codeudor o si existe alguna propiedad para ofrecer en garantía, o algún automóvil/motocicleta/televisor u otro bien que Usted o Ustedes como pareja tengan para ayudar a bajar la deuda y achicar aún más la cuota de la refinanciación, que finalmente le ayudara a tener un mes a mes mucho más llevadero y finalmente sin stress.

En caso ya muy extremo –ojala no sea su caso- ya se debe pedir asistencia legal para ver la forma de negociar con sus acreedores y a quienes Usted está debiendo. Mi mensaje final, una vez que se haya logrado la refinanciación, viene lo más difícil, tan sencillo de decir pero tan difícil de hacer: Pidamos ayuda para calcular bien y asegurarnos de no gastar más de lo que ganamos: Hay que respirar profundo para no caer de nuevo  en cuotas de electrodomésticos, usar el saldo de la tarjeta o tomar ofertas de préstamos fáciles para festejar un cumpleaños, que realmente sabemos que no podremos pagar.  Es duro, pero el camino de reordenar todo pasa por ahí.  Disculpen la sencillez de esta columna, pero en forma repetida es algo que ocurre en forma sistémica y en muchas familias. Contacten con su asesor financiero o amigo de confianza y adelante con la re-estructuración de unificación de la deuda. Hemos visto muchos casos casi imposibles que se han solucionado.

 

Por: angelo.palacios@trustfamilyoffice.com

http://www.trustfamilyoffice.com

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